Entre   |  Regístrese

Meteosex el blog de El Zar de la Noche


Tamaño de texto: A | A | A

11 Noviembre 2011

Post al editor

 

Estimado señor Armada.

 

Creo que es la segunda vez que hablo de usted o me dirijo a
usted en esta revista, y hoy voy a hacerlo por última vez. Por lo que veo y
leo, fronterad es una revista hecha fundamentalmente por periodistas que
quieren ser escritores o por escritores que viven exclusivamente del
periodismo. Mucha literatura, muchas palabras bonitas, muchas historietas de
gente cool y ciudades fascinantes y mucho librepensador que en ocasiones se ha dedicado a tocarle los cojones al Zar en razón de no sé qué principios y
moralinas que atentaban directamente contra la libertad de expresión. Usted
sabe que yo soy un zafio y un baboso de parque, y que la literatura me toca los
cojones, pero le honran la enérgica defensa que hace de la revista, de sus
colaboradores, y el dinero y tiempo que invierte en ella. Y me ha defendido
incluso cuando me he metido con usted, con razón, por cierto, por llamarle
intelectualillo con cara de niño de colegio de curas interesado en babosadas
teatrales y rolletes culturetas, cuando en el fondo es usted un puterito salido
mental y un conejillo follador, incansable e insaciable, porque así es usted en
cualquier actividad que lleva a cabo. Esa defensa del Zar, cuando muchos lo
crujían y destrozaban su corazoncito, es lo que me ha hecho volver. Bueno, eso
y las ganas de follar, como ya le dije. Pero, por favor, señor Armada, no me
mienta y no juegue con mis sentimientos y mis más apremiantes necesidades. Me
llegan comentarios suyos sobre no sé qué supuestas amigas que leen al Zar y
esperan más chicha y más caña, más sexo y más historias guarras. Ya se lo dije:
las mujeres siempre quieren más. Pero yo sé que es mentira, sólo lo dice usted
para picarme y para que escriba más, para que desnude mi alma y mi rabo con
venas una vez más como ya hice aquí mismo en otras épocas más lascivas. Y me
hace usted sentir mal. Me engaña, quiere que crea que gracias a esta revista
puedo follar, y es mentira, no follo nada (sin pagar, claro) y usted, erre que
erre, tocando los huevos constantemente y mandando mensajitos que se clavan
como púas al rojo vivo en mis cojones, después de atravesar mi alicaído
escroto.

 

Pero, ¡hombre de Dios! ¿Qué me van a contar usted y los suyos?
Aaaahhhh!!!, miren ustedes señores míos, no se me enfaden, pero el periodismo
no es ni siquiera una profesión, es un oficio de porteras, y yo soy un hijoputa
y maricón de putas pobres, con los huevos encanecidos para creerme esos chismes
que me llegan de usted…. Así que ya sabe, no me tiente señor editor y no me
engañe. Yo seguiré aquí al pie del cañón, folle o no folle, guste o no guste,
mientras el cuerpo aguante. Y la revista también.

Compartir

ImprimirImprimir EnviarEnviar
Inicie sesión o regístrese si quiere identificar sus comentarios.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato

Type the characters you see in this picture. (verificar usando audio)
Escriba los caracteres que ve en la imagen de arriba. Si no puede leerla, envíe el formulario y se creará una nueva imagen. No se diferencian mayúsculas de minúsculas.

(*) Campos obligatorios

Al enviar tu comentarios estás aceptando los términos de uso.

ISSN: 2173-4186 © 2013 fronterad. Todos los derechos reservados.

.